Lo que espero YO de TI

Por Sandra Barbero

“Cuenta una leyenda mitológica griega que el rey Pigmalión esculpió una estatua con la figura ideal de la mujer. A Pigmalión le gustó tanto su obra que quiso que se convirtiera en un ser real. El deseo fue muy fuerte e hizo todo lo que pudo para conseguirlo. Pidió ayuda a Venus Afrodita, la diosa del amor, la cual colaboró en que su sueño se hiciera realidad. Así nació Galatea, su mujer ideal”
Cuantas veces son las expectativas que me hago de una situación, o de una persona, lo que verdaderamente no me deja ser feliz dentro de un vínculo de cualquier origen.

Parecería ser, que cuando algo “falla”, es porque inevitablemente se encontraba dentro de un parámetro de posibilidades que yo mismo fui poniendo dentro de esa situación. Como “calculando” lo que puede pasar, y si pasa, porque hay algo que no está bajo control, ahí vienen los malestares y problemas, y sobre todo las “decepciones”.

Una madre se “decepciona “de una hija que trae un enamorado que no le gusta, un padre se decepciona de un hijo que no estudio la carrera que él quería, un jefe se decepciona de su equipo de trabajo, porque no cumplieron con la meta a alcanzar, un amigo se decepciona de otro porque en el momento de estar mal, este no se dio cuenta… así podríamos enumerar tantas y tantas decepciones. Yo espere de ti…

Pero…me pregunto ¿podrás darme lo que necesito? ¿Quieres darme lo que necesito? Si yo no te explico o te comunico lo que necesito ¿cómo lo vas a adivinar?
Las expectativas traerán conflictos, resentimientos, dolor, y hasta algún sentimiento de culpa. Decepcionarse de “alguien” es la consecuencia de haber asumido que ese “alguien” no iba a fallar, no se iba a equivocar, o estaría tan atento a mi persona, que sabría al 100% cuales son mis necesidades.